lunes, 24 de mayo de 2010

La mariposa de plata



La niña de cabellos dorados corría detrás de la mariposa blanca, pero nunca la alcanzaba. Corría y corría a la río arriba, pero la reina de los insectos, siempre iba un paso más adelante que ella. No supo el tiempo que estuvo persiguiéndola, estaba cansada, se sentó en un tronco seco, su respiración era agitada, tenía el vestido rasgado por varios sitios, habrían sido las zarzas… no se dio cuenta… y los zapatos estaban llenos de barro. Su madre la iba a regañar, pero ya no tenía remedio. De repente, la mariposa volvió y se poso frente a ella. -No te preocupes Rocío, yo escucho los pensamientos, y el tuyo me llegó. Mira, mi amiga nos ayudará con el vestido. De entre la hierba salió una araña que subió por la pierna de la niña que no sabía muy bien que hacer, si confiar en la mariposa o empezar a patalear y pegarle un pisotón a aquel bicho tan feo. Entonces, la araña, comenzó a tejer y dejó como nuevo el vestido de la joven. Rocío quedó fascinada. Le dio las gracias a la araña esta se marchó. La mariposa avisó a su amigo el escarabajo pelotero, que en un concurso de feos no sabríamos quien habría ganado, si la araña o él, pero recorrió sus zapatos milímetro a milímetro y los dejó sin una mota de barro, brillantes como el sol. Estás muy despeinada, Rocío, no puedes volver así a casa, les diremos a los saltamontes con sus patitas de sierra que te peinen. Y así fue, llegaron los saltamontes y colocaron los cabellos de rocío mechón a mechon. -Tu lazo, niña, donde está -Pues no lo se, contestó Rocío, lo he debido perder. -Buscó por el camino, pero no lo encontró -No te preocupes, le dijo la mariposa blanca. Yo sujetaré tu pelo. Tomó un mechón de cada lado de su cabecita y se coloco con las alas más abiertas que nunca que brillaron con la luz del sol como si fuera de plata. Al llegar a casa nadie notó el cambio, a excepción del prendedor de plata. Su madre le preguntó -¿De dónde has sacado este broche de plata? Ella contestó: -fue el regalo por aceptar a unos seres repugnantes tal y como son, por su valía, por no anteponer su fealdad a sus sentimientos y sus virtudes. -¿Por qué nos cruzamos de acera si vemos que se nos acerca un pobre? -¿Por qué no tratamos a un minusválido como otro igual? -¿Por qué las mujeres llevan burka? -¿Por qué existe la ablación, es que una mujer no puede sentir? -¿Por qué venden a los niños? -¿Por qué hacen abortar a las mujeres embarazadas para servir los fetos como exquisitos platos en los mejores restaurantes en algunos países? -¿Todo eso sí es normal? -¿Por qué los ricos tiran la comida y en África mueren de hambre? -¿Porqué en Burkina Faso las mujeres se pasan el día machacando el grano que van a consumir al día? -¿Por qué se gastan un dineral en terminar una fiesta con fuegos artificiales y no lo destinan a la india? -Por qué no se ahorran unas cuantas fiestas? -¿Por qué llevan miles de corbatas al Sáhara? -¿Porqué no destinan más aparatos para pronosticar los tsunamis donde pueden hacer mucho daño por las malas infraestructuras? ¿Es que eso importa menos que la pérdida que supone el paralizar unos aeropuertos por un volcán? -¿Por qué nos empeñamos en llevar abrigos de piel de foca, o de lobo blanco o de cualquier animal? -¿Por qué estamos los humanos tan deshumanizados? Los animales matan para comer, -¿porqué nosotros lo hacemos por placer? -¿Dónde está el placer de matar? Si tú eres digno de llevar la mariposa de plata, toma la mía, creo que me queda mucho por remendar y abrillantar…

Amanece en Madrid