martes, 6 de abril de 2010

El verdadero cuento de Caperucita Roja (Para la Revista La Piruleta)

A estas alturas ¿quién se cree el cuento de Caperucita Roja?, yo no, desde luego…

Primero: A Cape, la manda su mamá a casa de su abuelita porque está enferma, con una cesta y la merienda que consiste en, queso, pastel y un tarrito de miel, ¡que yo no digo que esté mal, pero ¿Y la leche? ¿Y los yogures? ¿Y la fruta y la verdura?

Segundo: Tiene que ir por un camino en el que se le aparece un lobo que habla… yo no entiendo nada… ¿desde cuando hablan los lobos? Además es un lobo ñoño: - Ay, Caperucita, Caperucita, ¿dónde vas tan guapa? (y seguro que tenía voz de pito) ¡Que no, hombre, que no…! ¡Que los lobos gruñen, no dicen mojigaterías! Para colmo, el lobo le dice a Cape, que se vaya por el atajo para recoger flores, ¡claro! Y voy yo y me lo creo… Caperucita con una capa y capucha en plena primavera con los prados llenos de flores… ¡Y un churro!

Pero lo fuerte está por llegar. El lobo delante de la puerta de la casa de la abuelita y con voz de pito dice: - Abuelita, abuelita, que soy tu nieta Caperucita; abre, que te traigo la merienda. Y la abuela que parece boba, no reconoce la voz de su nieta y abre. En ese momento se la come el lobo de un bocado. ¡Pero niños! ¡Si los lobos son como perritos! ¿A qué perrito le cabe una abuela entera en la boca? ¡De locos, esto es de locos! Porque esto no queda aquí, sino que llega Caperucita, entra y se encuentra al lobo en la cama con el camisón de su abuela ¡y no se entera! ¿Pero… quién tiene una abuela con cara de lobo? (Bueno, a decir verdad, la abuela de mi amigo Javi, sí)

Y llega eso de:
- ¡Qué ojos más grandes tienes, abuelita! Pero boba, ¿no ves que no es tu abuela?
- ¡Qué nariz más grande! ¡Qué orejas más grandes!
Y claro… ¡Qué boca tan grande tienes! Y va y se la come… igual que a la abuelita, de un bocado.
Pues aquí es donde está la tontería más gorda: si una abuela no cabe en la barriga de un lobo, ¿Cómo van a caber una abuela y su nieta?

Los inventores de los cuentos deben pensar que somos tontos y que nos creemos todo lo que nos dicen. ¡Pues yo no! Y después de contaros todas las mentiras que dice este cuento, me voy a la cama, que estoy esperando que venga Peter Pan a llevarme al País de Nunca Jamás.

Amanece en Madrid

1 comentario:

  1. jajajjaj que bueno!!!1
    Hacía mucho que no te leía y me has hecho sonreir otra vez.
    Imagino que es la revista que haceis para los niños del hospital no?
    Veras como les gusta :) :) :)
    Un beso.

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